INTRODUCCIÓN.-

Me imagino, que el primer aspecto que os ha llamado la atención, es que los protagonistas de esta unidad didáctica no sean filósofos, sino científicos. ¿Por qué estudiar este tema en Filosofía II o Historia de la Filosofía? (trabajarlo en materias de Ciencias plantea muchas menos dudas). La respuesta es clara, la revolución científica contribuyó de forma decisiva a la transformación de la cultura y pensamiento europeos, cambió la imagen del Universo, la concepción de la ciencia y la metodología científica, además de tener numerosas implicaciones religiosas e ideológicas.

En la primera mitad del siglo XVI, el modelo del Universo válido era, todavía, el aristotélico-ptolemaico; pero, a lo largo de los siglos XVI y XVII fue remplazado por otro: es lo que se ha venido a denominar la “revolución científica”. Se puede decir que el proceso de sustitución comenzó con la publicación póstuma de la obra de Copérnico: De revolucionibus orbium coelestium; siguió con la defensa del modelo copernicano llevada a cabo por Kepler y Galileo, y culminó con la aportación de las pruebas científicas por parte de Newton, que demostraron la validez del nuevo paradigma.

Os hago una proposición: ¿Queréis sumergiros en este apasionante proceso? Si aceptáis el reto, todo empezará con una pregunta que nos formularemos y a la que intentaremos responder: ¿Cómo y por qué se produjo la Revolución Científica?